¿Por qué trabajan los monjes?

“Los monjes verdaderos son aquellos que viven del trabajo de sus propias manos.”, dice San Benito en su Regla para la vida monacal. He aquí una primera explicación del trabajo de los trapenses, a pesar de su existencia retirada. Los monjes deben garantizar su propia subsistencia.

Crecimiento personal mediante el comercio

Según San Benito, los monjes no deben ser ociosos ni estar sin trabajar. Además de su programa espiritual, el trabajo manual también está en su agenda del día.

La toma de responsabilidades y el cumplimiento correcto de las diferentes tareas contribuye siempre a su propio crecimiento personal.

«La toma de responsabilidades y llevar a buen puerto una tarea es trabajar en uno mismo.»

Por esa razón, el trabajo del monje no aspira solamente a resultados visibles inmediatos, sino que también pretende tratar las cosas de manera cuidadosa y atenta. San Benito compara el trabajo de los monjes con la liturgia, que es realizada por ella misma y no para lograr un resultado u otro: el resultado descansa en la realización de la acción por ella misma. El resultado real y el mejor resultado no siempre son el resultado que se deseaba.

Influencia en la economía

La combinación del trabajo y de la oración ha dejado su propio sello en el desarrollo de la economía. La organización de la vida en la comunidad de monjes es la base de la democracia moderna.

Si se vive de una manera correcta, una vida retirada y en silencio, hecha de oración y meditación, no tiene que estar necesariamente en contradicción con una actividad de tipo industrial. Se trata de una búsqueda continua de un equilibrio justo entre implicación y mirar desde lejos.

«¿Cómo hacen los monjes para llevar una vida retirada y en silencio que esté en consonancia con un tipo de industria moderna y cada vez más exigente?»

El comercio monástico

Si queremos situar las actividades comerciales de los monjes no podemos perder de vista la idea de solidaridad. Además del hecho de asegurar su propia subsistencia y el crecimiento personal que va asociado con el trabajo, también es de una importancia primordial la solidaridad y la ayuda recíproca entre los abades, por una parte, y dentro de la comunidad por la otra.

El apoyo a diferentes buenas obras y la creación de condiciones de trabajo buenas para el personal de la fábrica de cerveza están íntimamente ligados a la creación de un producto de calidad.

Esta «economía especial», inspirada por la forma de vida religiosa de los monjes, forma el eje central del comercio monástico.